El Caminante

No importa de donde vienes, lo importante es hacia donde te diriges...

Frase del día: "Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta..."

Ralph Waldo Emerson
¿Más Frases?


¡Sitio web del mes!

Sitio web del mes

Este mes no puedes dejar de visitar PoesiasWeb, maravilloso sitio argentino donde encontrarás cuentos, poemas y escritos de los más variados y talentosos autores latinoaméricanos.

¡El Ultimatum Evolutivo!

Grandes Documentales Marcianos

Desde el planeta marte nos envían este video, de la serie "Grandes Documentales Marcianos". En él, el Profesor Setemius, de la Academia Marciana, realiza un análisis acertado de una especie en peligro de extinción, el Homosapiens. Ver video

¡Saludos visitante!

Cada día trabajamos para brindar a quienes nos siguen el mejor contenido.

Recuerda que si deseas compartir algún material puedes enviarlo a nuestro correo y lo publicaremos.

Además, es importante que sepas que tanto esta como la mayoría de páginas web actuales sólo se visualizan bien en un navegador moderno.

Te invitamos a conocer el mejor navegador web de la actualidad Descarga Firefox.

Reflexiones

El regalo más grande del mundo

El día en que mi María José nació en verdad no sentí gran alegría porque yo quería un varón, dos días después volví a buscar a mis dos mujeres, una lucía pálida y la otra radiante y dormilona. En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisa de María José, fue entonces cuando empecé a amarla con locura, su carita y su mirada no se apartaban ni un instante de mi pensamiento.

Un día me dijo “Papi, cuando cumpla 15 años ¿Cuál será mi regalo?”. “Pero mi amor, si apenas tienes 10 añitos”. “Bueno papi, tú siempre dices que el tiempo pasa volando” y era verdad, María José tenía ya 14 años y excelentes notas escolares, ocupaba todo el espacio en casa, en la mente y en el corazón de la familia, especialmente el de su padre.

Fue un domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a misa, María José tropezó con algo, eso creíamos todos, y dio un traspié, la detuve de inmediato para que no callera. María José fue cayendo lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento. La llevamos al hospital, allí permaneció por diez días, me informaron que mi hija sufría de una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo, había que practicarle otras pruebas para llegar a un diagnóstico firme.

“Papi, voy a morir ¿No es cierto?, eso te dijeron los médicos ¿verdad?”. “No mi amor, no vas a morir. Dios es tan grande y no permitiría que pierda lo que más he amado en el mundo”. “Papá, ¿Quiénes mueren van a algún lugar, pueden ver desde lo alto a las personas queridas?. ¿Sabes si pueden volver?”. “Bueno hija, en verdad nadie ha regresado de allá a contar algo sobre eso pero, si yo muriera no te dejaría sola, estando en el más allá buscaría la manera de comunicarme contigo, en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.

“¿El viento, y cómo harías eso papi?” “No tengo la menor idea hija, sólo sé que si algún día muero sentirás que estoy contigo cuando un suave viento roce sobre tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas”.

Ese día por la tarde llamaron al padre, el asunto era grave, su hija se estaba muriendo, necesitaban un corazón pues el de ella no resistiría sino unos quince o veinte días más. “¿Un corazón?” se preguntó a si mismo “¿y de dónde saco un corazón?”.

Ese mismo mes María José cumpliría sus quince años, fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, las cosas iban a cambiar, y entonces el Domingo por la tarde María José estaba operada, éxito total, sin embargo papá no había vuelto por el hospital y María José lo extrañaba muchísimo, su mami le decía que todo estaría bien y la abrazó con ternura.

Más adelante, al llegar todos a casa se sentaron sobre un enorme sofá y su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó a María José una carta de su padre.

“María José, mi gran amor, al momento de leer mi carta debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo en tu pecho, esa fue la promesa de los médicos que te operaron. No puedes imaginar ni tan remotamente cuanto lamento no estar a tu lado en este instante.

Cuando supe que ibas a morir, sentí que yo también moriría contigo y me preguntaba qué podía hacer. Después de tanto pensar y sentir mil cosas dentro de mí decidí que la única manera de hacer algo por ti era darle respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenías seis años, ¿te acuerdas?, y a la cual no respondí.

Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás ha hecho, mi corazón, te regalo mi vida entera sin condición alguna para que hagas con ella lo que creas que es mejor, sintiendo muchas cosas bellas y sabiendo que en este mundo lo más importante es que quieras vivir. Hija, siempre estaré a tu lado, te amo y siempre te amaré porque eres lo más grande y hermoso que Dios me ha dado, te amo María José”

María José lloró todo el día y toda la noche. Al día siguiente fue al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá y susurró: “Papi, ahora puedo comprender cuanto me amabas, yo también te amo y te honraré para siempre” Y en ese instante las copas de los árboles se movieron levemente, y cayeron algunas flores. Sintió María José que un suave viento rozó su cara y una briza fresca besó sus mejillas. Alzó su mirada al cielo sintiendo una paz inmensa, y dio gracias a Dios por eso, se levantó, y caminó a casa con la alegría de saber que lleva en su corazón el amor más grande del mundo.

Anónimo



Valora esta reflexión

ID282 Rating: 8.4/10 (53 votos emitidos)


Anterior | | Ir al índice | Siguiente

Consejos de un enamorado Por:anónimo

Cuando encuentres a alguien y ese alguien hiciera que tu corazón dejara de funci...

Leer más »